Hace unos años nace en la ciudad de Armenia una joven llamada Elizabeth con una capacidad inquietante, enfocada al triunfo y con recelo al fracaso, a sus 22 años decidió crear una máquina capaz de ir y venir en el tiempo, capaz de transformar lo imposible, de realizar lo inimaginable, una máquina capaz de cambiar la historia.
Ella pensó que el mundo está lleno de ironías, de falsedades, y prejuicios, lleno de felicidades a medias, de sonrisas hirientes, de justicia pagada, de iniquidades escondidas,
- Este mundo no me gusta argumento
Pensó por un instante en un cambio absoluto y por ello decidió cambiar la venta del canal de panamá, ha detenido la erupción del volcán del nevado del Ruíz, ha interrumpido la muerte de Jorge Eliecer Gaitán, ha estropeado las elecciones del 2002, ha detenido la liberación de Ingrid Betancourt, ha despertado el verano, ha invadido el invierno en donde solo salía el sol…
Imagínense por un momento, cuantos cambios Elizabeth genero, a fin de tener un mundo que según ella era el perfecto, un mundo diferente, ahora ve personas con características antioqueñas que solo piensan en vender, en tener, en comercializar. En armenia no se conoce la historia de una heroína, de Omaira, no se respeta a la mujer, ella es el comercio absoluto. Se ha generado empleo y educación, se ha detenido la conciencia democrática, se ha pensando en un mundo de paz, donde ya no es la guerrilla sino los paramilitares…
Sencillamente quisiéramos cambiar al mundo, pero no sabemos si muchos de esos cambios que han surgido han generado mejores contribuciones, no sabemos que nos depara, si tuviera esa máquina querría grandes transformaciones, pensaría en niños con hogar, supondría de un sistema político diferente, generaría grandes oportunidades de empleo etc. Pero hoy digo que es posible tener una maquinita llamada conciencia, en donde se es capaz desde tu posición hacer lo correcto…. Y lo correcto es pensar en el, en ti, en ellos, en nosotros en fin en todos, difícil si pero no imposible.

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